Otra opción es colocarlas en esas mismas cajas pero sin clavar las moscas, con lo cual no estropeamos el antialgas pero entonces tendremos todas las moscas revueltas en la caja y cada vez que la abramos nos encontraremos con un confuso ovillo de anzuelos y pelos. Una opción más son las típicas cajas transparentes con compartimentos, pero si tienen bastantes huecos, son demasiado grandes para los bolsos del chaleco y además los compartimentos predeterminados no se adaptan al tamaño de nuestras moscas, bien sea por que no nos entren de ancho por el antialgas, o por la longitud de los compartimentos respecto al tamaño de las moscas.
Como solución a estos problemas, yo utilizo unas cajas grandes pero que entran perfectamente en los bolsos del chaleco. En el fondo de la caja le pego tres potentes y pequeños imanes que puedan adherir perfectamente anzuelos de acero inoxidable, y en la tapa superior pego otros tres imanes iguales, pero al lado opuesto que los de la parte inferior, para que no se atraigan entre sí.
De esta manera dispondremos de 6 moscas por caja, sujetas individualmente, sin mezclarse unas con otras y sin estropear los antialgas.
Para colocar los imanes correctamente, marcamos con un rotulador el lugar donde van a ir colocados y seguidamente los vamos pegando con Loctite, dejando secar uno antes de pegar el siguiente para que no se atraigan entre sí. Posteriormente les aplicamos una capa de epoxi alrededor para acabar de asegurarlos a la base con una mayor superficie de contacto.


No hay comentarios:
Publicar un comentario