Uno de los problemas que solemos tener los pescadores de lucios a mosca es encontrar cajas apropiadas para albergar de forma organizada las grandes moscas que se emplean en este tipo de pesca. Una de las opciones mas utilizadas son las clásicas cajas con interior de
foam en tiras o escalonado, pero estas cajas tienen el inconveniente que para clavar las moscas en el
foam tenemos que doblar el
antialgas y con el tiempo este queda deformado y pierde toda su
funcionalidad.
Otra opción es colocarlas en esas mismas cajas pero sin clavar las moscas, con lo cual no estropeamos el
antialgas pero entonces tendremos todas las moscas revueltas en la caja y cada vez que la abramos nos encontraremos con un confuso ovillo de anzuelos y pelos. Una opción más son las típicas cajas transparentes con
compartimentos, pero si tienen bastantes huecos, son demasiado grandes para los bolsos del chaleco y además los
compartimentos predeterminados no se adaptan al tamaño de nuestras moscas, bien sea por que no nos entren de ancho por el
antialgas, o por la longitud de los
compartimentos respecto al tamaño de las moscas.
Como solución a estos problemas, yo utilizo unas cajas grandes pero que entran
perfectamente en los bolsos del chaleco. En el fondo de la caja le pego tres potentes y pequeños imanes que puedan adherir
perfectamente anzuelos de acero inoxidable, y en la tapa superior pego otros tres imanes iguales, pero al lado opuesto que los de la parte inferior, para que no se atraigan entre sí.
De esta manera dispondremos de 6 moscas por caja, sujetas
individualmente, sin mezclarse unas con otras y sin estropear los
antialgas.
Para colocar los imanes correctamente, marcamos con un rotulador el lugar donde van a ir colocados y
seguidamente los vamos pegando con
Loctite, dejando secar uno antes de pegar el siguiente para que no se atraigan entre sí. Posteriormente les aplicamos una capa de
epoxi alrededor para acabar de asegurarlos a la base con una mayor superficie de contacto.
